El presidente estadounidense Donald Trump ha declarado que se está entrando en una nueva fase de negociaciones con Irán, anticipando que esta será más sencilla. Trump negó categóricamente cualquier plan para proporcionar asistencia económica a Irán destinada a su reconstrucción. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones continuas entre Estados Unidos e Irán, especialmente en relación con el acuerdo nuclear iraní. La postura de Trump sugiere una continuación de la presión económica sobre Teherán como palanca en las futuras negociaciones. No se especificaron detalles sobre la naturaleza de esta "nueva fase" ni las condiciones que Estados Unidos buscaría en un nuevo acuerdo. La administración Trump ha sido crítica con el acuerdo nuclear de 2015 y se retiró unilateralmente del mismo en 2018.
