El presidente estadounidense Donald Trump anunció el 23 de abril que está considerando un ataque a gran escala contra Irán, afirmando que todos los preparativos están completos. Esta declaración, reportada por la agencia de noticias Yonhap, intensifica las ya elevadas tensiones entre ambos países. Trump no proporcionó detalles específicos sobre el posible ataque, ni los objetivos, pero insinuó que sería de una magnitud sin precedentes. La advertencia se produce en un contexto de crecientes desacuerdos sobre el programa nuclear iraní y la influencia regional de Teherán. Funcionarios de la administración Trump han expresado anteriormente su preocupación por las actividades desestabilizadoras de Irán en Oriente Medio. El anuncio generó reacciones inmediatas a nivel internacional, con llamados a la moderación y al diálogo para evitar una escalada del conflicto. La comunidad internacional observa atentamente la situación, temiendo consecuencias impredecibles en la región.