Durante la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, el primer ministro canadiense Mark Carney declaró que Estados Unidos y el presidente Donald Trump han modificado su perspectiva sobre el conflicto en Ucrania. Según Carney, esta nueva postura se considera más realista por parte de otros líderes del G7. El cambio se evidenció tras varias conversaciones entre Carney y Trump en las últimas 36 horas, abordando diversos temas de interés mutuo. Entre estos temas se incluyó el límite canadiense a los vehículos eléctricos chinos, una medida que Trump aprobó en su estructura. Carney no especificó los detalles del cambio en la postura estadounidense, pero enfatizó su importancia en el contexto de la guerra. La declaración sugiere una posible alineación de EE.UU. con una evaluación más sobria de la situación en Ucrania.
