El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 29 de septiembre que no tiene interés en colaborar con el Presidente de China, Xi Jinping, para establecer un mecanismo de gestión conjunto para la inteligencia artificial (IA). La declaración de Trump sugiere una postura de independencia de Estados Unidos en el desarrollo y regulación de la IA. No se especificaron las razones detrás de su rechazo a una cooperación con China en este ámbito tecnológico crucial. Esta decisión podría tener implicaciones significativas en la carrera global por el dominio en inteligencia artificial. La postura del mandatario estadounidense refleja una creciente competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. Este rechazo a la colaboración podría impulsar el desarrollo independiente de la IA en ambos países.