Durante la cumbre del G7 en Francia, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su preocupación por la situación política en Brasil, calificándola de “difícil”. Esta declaración se produjo tras la reciente condena judicial relacionada con el hijo del expresidente brasileño, Jair Bolsonaro. Trump cuestionó la detención de opositores en Brasil, aunque durante su rueda de prensa incurrió en una confusión al referirse a los hermanos Eduardo y Flávio Bolsonaro. La intervención de Trump añade una nueva capa de complejidad a las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Brasil. No obstante, la Casa Blanca no ha emitido una declaración oficial ampliando las preocupaciones expresadas por el mandatario. El incidente subraya la creciente atención internacional sobre la estabilidad democrática en Brasil.
