El expresidente Donald Trump está presionando para organizar una nueva cumbre con el líder norcoreano Kim Jong-un este otoño, según informa el Wall Street Journal. El objetivo principal de esta iniciativa sería reactivar las conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte, que se encuentran estancadas desde hace tiempo. Trump considera que un encuentro personal podría desbloquear el diálogo y permitir avances significativos en materia de desnuclearización de la península coreana. Esta búsqueda de una nueva cumbre refleja el interés de Trump en dejar un legado en política exterior relacionado con la reducción de las tensiones con Pyongyang. Aunque no hay confirmación oficial por parte de la Casa Blanca, fuentes cercanas al expresidente indican que existen contactos preliminares para la organización del encuentro. La reactivación del diálogo podría tener implicaciones importantes para la estabilidad regional y las relaciones internacionales.