Durante la cumbre del G7, el expresidente estadounidense Donald Trump expresó su desacuerdo con los recientes ataques israelíes en Líbano. Trump no detalló específicamente qué acciones israelíes le preocupan, pero sí manifestó su crítica ante otros líderes mundiales presentes. Esta declaración ha generado sorpresa, considerando el fuerte apoyo que Trump históricamente ha brindado a Israel. La postura del exmandatario contrasta con la de otros miembros del G7, quienes han mantenido un tono más cauteloso. El incidente subraya las divisiones internas dentro del grupo de naciones industrializadas más importantes del mundo sobre la gestión del conflicto en Oriente Medio. No se ha emitido una respuesta oficial por parte del gobierno israelí ante las declaraciones de Trump. La situación añade complejidad a las ya tensas relaciones regionales.
