El presidente de los Estados Unidos, enfrentando presión política en anticipación a las elecciones de medio término, elogió al presidente Putin tras firmar un acuerdo de diésel con Moscú. Esta acción ha generado fuertes críticas por parte de los países europeos, quienes expresan su preocupación de que el acuerdo financiará la guerra en Ucrania. Trump ha responsabilizado al presidente Zelensky de Ucrania por los altos precios del diésel en los Estados Unidos, sugiriendo que Ucrania debería tener un nuevo presidente. La medida estadounidense ha sido vista como un apoyo indirecto a Rusia en medio del conflicto bélico. El acuerdo con Moscú busca aliviar la escasez de combustible en los Estados Unidos, pero a costa de posibles consecuencias geopolíticas. La situación plantea un debate sobre la estrategia energética y las alianzas internacionales de Washington.