Las autoridades rusas han minimizado la situación, pero la presunta muerte por peste de una empleada de laboratorio en Siberia ha llegado al conocimiento de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump planea contactar directamente al Kremlin para investigar el asunto. Esta decisión surge a pesar de la postura oficial rusa que descarta cualquier preocupación significativa. La empleada falleció en una región de Siberia, lo que ha generado interrogantes sobre posibles brotes de la enfermedad. Se espera que la llamada de Trump busque obtener información de primera mano y aclarar las circunstancias de la muerte. El incidente ha puesto de manifiesto la atención de Estados Unidos a posibles amenazas sanitarias en Rusia y el interés en la transparencia de las autoridades rusas.