El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contactó directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, esta semana. La llamada se realizó para solicitar una revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun. Según una fuente informada sobre la conversación, Trump expresó su preocupación por la decisión arbitral. La FIFA anunció el domingo que Balogun estaría habilitado para jugar el partido eliminatorio del lunes. Este inusual incidente plantea interrogantes sobre la posible injerencia política en decisiones deportivas. La acción de Trump ha generado sorpresa y debate en torno al papel de los líderes políticos en el fútbol. El caso destaca la relevancia del deporte en la arena internacional y la sensibilidad que rodean a las decisiones arbitrales.