El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ordenado el retorno al uso de catapultas de vapor en los portaaviones de las fuerzas armadas de EE.UU. A pesar de nunca haber servido en el ejército, Trump siempre ha expresado opiniones firmes sobre temas militares. Esta reciente directiva se produce en medio de debates sobre la modernización de los sistemas de lanzamiento de aeronaves. La decisión implica abandonar el sistema de catapultas electromagnéticas, más moderno y eficiente, pero costoso de implementar. Se espera que este cambio genere un gasto multimillonario, revirtiendo inversiones previas. La medida ha causado sorpresa entre expertos y analistas militares, quienes cuestionan la justificación técnica y económica detrás de la orden presidencial.