El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto presidencial este jueves ordenando el cambio de nombre del Lago Ontario a Lago América. La medida ha generado sorpresa e incredulidad. No se han ofrecido explicaciones oficiales detalladas sobre la motivación detrás de esta decisión. Analistas sugieren que el cambio podría ser una demostración de poder o una estrategia política. El anuncio ha provocado fuertes críticas, especialmente en Canadá, donde el lago es compartido. Se espera que el gobierno canadiense responda formalmente en los próximos días y se especula sobre posibles consecuencias diplomáticas a raíz de esta acción unilateral.