El magnate estadounidense, Donald Trump, ha ordenado la exclusión de bienes provenientes de Canadá de los contratos públicos en los Estados Unidos. Esta decisión se produce como respuesta a las quejas de Trump sobre un trato injusto que, según él, reciben las empresas estadounidenses en Canadá. La administración Trump alega que existen barreras comerciales que perjudican a las compañías de EE. UU. que intentan operar en el mercado canadiense. Esta medida podría escalar las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa, generando incertidumbre en las relaciones bilaterales. Se espera que Canadá responda a esta acción, posiblemente con represalias similares. La decisión impacta directamente a numerosos sectores industriales y podría afectar el flujo comercial entre ambos países. Analistas sugieren que esta iniciativa es parte de la política proteccionista impulsada por Trump.