Según fuentes, Donald Trump y Benjamin Netanyahu debatieron tres posibles cursos de acción con respecto a Irán. Las conversaciones, mantenidas en privado, se centraron en cómo responder al programa nuclear iraní y a la creciente influencia regional de Teherán. Las opciones consideradas incluyeron el fortalecimiento de las sanciones económicas, una campaña de desestabilización encubierta y una posible acción militar. La administración Trump ha sido consistentemente crítica del acuerdo nuclear iraní, del cual Estados Unidos se retiró en 2018. Netanyahu ha presionado activamente a Washington para que adopte una postura más dura contra Irán, considerándolo una amenaza existencial para Israel. Los detalles específicos de las tres opciones permanecen confidenciales, pero indican una escalada en la tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán.