Un juez dictaminó que la adición del nombre del expresidente Trump al Centro Kennedy, impulsada por una junta directiva designada por él, fue ilegal. La decisión judicial establece que dicha modificación requiere la aprobación del Congreso de los Estados Unidos. Como resultado de este fallo, los trabajadores han procedido a retirar el nombre de Trump del centro cultural. La disputa legal se centró en la autoridad de la junta directiva para realizar cambios significativos sin la supervisión legislativa. El Centro Kennedy, un importante espacio para las artes escénicas, había añadido el nombre de Trump en reconocimiento a una donación realizada durante su presidencia. La sentencia judicial anula esta acción y restaura el nombre original del centro. Se espera que este caso siente un precedente sobre la autonomía de las instituciones culturales y la necesidad de transparencia en las donaciones y reconocimientos.