Los trabajos para eliminar el nombre de Donald Trump de la fachada de una sala de espectáculos en Washington D.C. han comenzado. Esta acción se produce después de que el expresidente abandonara la Casa Blanca, poniendo fin a una práctica inusual durante su mandato. Trump había desafiado la tradición política estadounidense al buscar activamente asociar su nombre e imagen a propiedades y espacios públicos. La remoción del nombre simboliza un retorno a las normas establecidas y el fin de la era de prominencia personal del expresidente en la capital. La sala de espectáculos, anteriormente vinculada a la marca Trump, busca ahora distanciarse de la figura del exmandatario. Este proceso marca un cambio visible en el panorama de Washington tras el cambio de administración.
