El expresidente estadounidense, Donald Trump, volvió a generar controversia al burlarse de México durante un mitin político. Trump imitó la pronunciación del nombre del país, refiriéndose a ella como "Méjijo". Esta imitación se realizó en un aparente intento de ridiculizar a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. El incidente ha provocado indignación en México, recordando prácticas anteriores de Trump de desestimar y menospreciar al país. La acción se percibe como una falta de respeto hacia la cultura y el pueblo mexicano. Este tipo de comentarios inflamatorios son característicos de la retórica política de Trump y buscan atraer la atención mediática. El episodio se suma a la tensa relación histórica entre Trump y México.