La relación entre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el expresidente estadounidense, Donald Trump, se ha deteriorado significativamente. El conflicto más reciente surge a raíz de un desacuerdo sobre una fotografía, generando una fuerte tensión diplomática. Meloni fue la única líder europea invitada a la toma de posesión de Trump en 2017, lo que inicialmente indicaba una relación cordial. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente en el último año y medio. Como respuesta a la disputa, el ministro de Asuntos Exteriores italiano ha cancelado un viaje programado a Estados Unidos. La naturaleza exacta del desacuerdo sobre la fotografía no se ha detallado completamente, pero ha sido descrita como un incidente que ha provocado una reacción contundente por parte de Italia. Este incidente subraya una creciente distancia entre Roma y Washington.
