El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, defendió su relación con Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, argumentando que mantener buenas relaciones con líderes de países poseedores de armas nucleares es esencial. Trump hizo estas declaraciones el 3 de marzo (hora local) en Washington D.C., sugiriendo que si un país posee 112 misiles nucleares, es prudente cultivar una relación favorable. El exmandatario no condenó explícitamente el arsenal nuclear de Corea del Norte, pero justificó la necesidad de diálogo y entendimiento con figuras como Kim Jong-un. Estas declaraciones reviven el debate sobre la estrategia de Trump hacia Pyongyang, caracterizada por encuentros históricos y una diplomacia poco convencional. La postura de Trump contrasta con las críticas de otros líderes y analistas que consideran que su acercamiento normalizó el programa nuclear norcoreano. La discusión se produce en un momento de crecientes tensiones en la península Coreana y preocupaciones sobre las pruebas de misiles balísticos de Corea del Norte.