El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha culpado a la inmigración por los recientes disturbios y protestas en Francia, instando al país a cerrar sus fronteras y tomar el control de la situación. Trump realizó estas declaraciones en respuesta a las manifestaciones que han sacudido Francia tras la muerte de un adolescente a manos de la policía. El mandatario estadounidense sugirió que una política de inmigración más estricta podría prevenir tales incidentes. Sus comentarios han generado controversia y reacciones mixtas a nivel internacional. La situación en Francia sigue siendo tensa, con enfrentamientos continuos entre manifestantes y fuerzas del orden en varias ciudades del país. El gobierno francés aún no ha respondido directamente a las declaraciones de Trump.