El expresidente Donald Trump reaccionó con vehemencia a las críticas dirigidas a su acuerdo con Irán, calificando a sus detractores de “idiotas”. La respuesta de Trump se produjo en un contexto de debate sobre los beneficios y perjuicios de la negociación. El exmandatario instó a sus críticos a reconocer los resultados positivos en el mercado bursátil, que experimentó un aumento significativo durante su presidencia. Asimismo, destacó la disminución de los precios del petróleo como otro logro derivado de su política. Trump defendió su enfoque, sugiriendo que los resultados económicos deberían ser el foco principal de la discusión. La declaración refleja la continua polarización en torno a la política exterior de Trump y su legado.
