El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentó la presión sobre Irán al emitir amenazas directas a la delegación iraní coincidiendo con el inicio de las conversaciones en Suiza. Trump advirtió sobre la posibilidad de que Estados Unidos tome el control del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial. A través de redes sociales, el mandatario estadounidense instó a Irán a frenar su apoyo al grupo Hizbullah. Trump declaró que, de no abrirse el Estrecho de Ormuz, los miembros de la delegación iraní no podrían regresar a su país. Estas declaraciones se producen en un momento delicado, justo cuando se intentan retomar las negociaciones para alcanzar un acuerdo. La postura de Trump complica el diálogo y aumenta la incertidumbre en la región.