El presidente estadounidense Donald Trump ha invocado la Ley de Producción de Defensa (DPA) con el objetivo de fortalecer la producción y la cadena de suministro de armamento. La medida, según reporta Reuters, busca agilizar la fabricación de armas y componentes esenciales para la defensa nacional. La DPA otorga al gobierno facultades para priorizar pedidos y asignar recursos a empresas clave en la industria de defensa. Esta activación se produce en un contexto de tensiones geopolíticas y la necesidad de asegurar el abastecimiento de material bélico. Se espera que la ley impulse la producción de artículos críticos y reduzca la dependencia de fuentes extranjeras. La administración Trump no ha detallado específicamente qué armas o componentes se verán afectados por esta medida.
