El presidente estadounidense Donald Trump ha impuesto un arancel del 50% a una amplia gama de bienes importados de Canadá, en represalia por lo que describe como un "tratamiento desigual" de productos estadounidenses como automóviles, lácteos y alcohol. La medida, reportada por la BBC, afecta a productos tan diversos como el vino y los palos de hockey, así como a bienes industriales. Esta decisión intensifica las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá. El arancel busca presionar a Canadá para que cambie sus políticas comerciales, consideradas injustas por la administración Trump. Se anticipa que la medida tendrá un impacto significativo en las economías de ambos países. Carney ha prometido intensificar las negociaciones para resolver el conflicto.