El presidente estadounidense Donald Trump rindió homenaje al senador Lindsey Graham durante una ceremonia en la Catedral Nacional de Washington. Según Trump, Graham falleció en la cima de su carrera, siendo un personaje central en la política de la capital. El mandatario afirmó que nada significativo ocurría en Washington sin el conocimiento del senador republicano. Graham, conocido por su postura intervencionista en política exterior, fue un firme aliado de Trump en el Congreso. Su repentina muerte ocurrió el 11 de julio, dejando un vacío en el panorama político estadounidense. El discurso de Trump resaltó la dedicación de Graham a su labor, aunque también su falta de autoimportancia.