El presidente Trump rindió un homenaje completo al senador Lindsey Graham durante el servicio funerario celebrado en la Catedral Nacional de Washington. En su discurso, Trump rememoró los momentos compartidos trabajando juntos a lo largo de los años. El presidente también recordó la intensa rivalidad que mantuvieron durante las primarias republicanas de 2016, cuando ambos compitieron por la nominación presidencial. El evento congregó a numerosas figuras políticas y personalidades del ámbito nacional para despedir al influyente senador. El tributo de Trump se centró en el respeto mutuo que, a pesar de las diferencias pasadas, llegó a existir entre ambos. El discurso buscó resaltar la trayectoria y el legado de Graham en el servicio público. La ceremonia fue un momento de reflexión sobre la vida y el impacto del senador.