Durante la cumbre del G7, el presidente Donald Trump anunció una segunda fase en el acuerdo con Irán, calificándola de "más fácil". Trump no especificó detalles concretos sobre esta nueva etapa, pero sugirió que implicará una continuación de las negociaciones. El mandatario estadounidense advirtió que, de no cumplir Irán con los términos del acuerdo, enfrentará "consecuencias terribles". No se mencionaron pagos directos a Teherán como parte de este nuevo entendimiento. La declaración se produce en un contexto de tensiones persistentes entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo original, del que Estados Unidos se retiró en 2018, buscaba limitar el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
