El presidente estadounidense Donald Trump ha admitido públicamente que existen serias carencias de municiones en el ejército de los Estados Unidos. Esta declaración se produce en un momento de tensión internacional, especialmente en relación con Irán. Trump también sugirió que la actual guerra, descrita como una agresión, contra Irán llegará a su fin "muy pronto". Esta admisión es significativa debido a la retórica previa de la administración Trump y las demostraciones de fuerza en la región. La escasez de municiones podría limitar las opciones estratégicas de EE.UU. y acelerar la búsqueda de una resolución al conflicto. Expertos sugieren que esta situación podría ser resultado de un uso excesivo de recursos o problemas en la cadena de suministro. La declaración de Trump indica un posible cambio en la estrategia de Washington respecto a Irán.