Se han intensificado los preparativos en Estados Unidos para un posible ataque contra las instalaciones subterráneas de Irán. Informes indican que se están acelerando las pruebas de armamento en el Campo de Misiles White Sands, en Nuevo México. Estas pruebas estarían dirigidas a evaluar armas que podrían ser utilizadas en operaciones contra las instalaciones nucleares subterráneas de Irán. La persistencia de la administración Trump en su postura con respecto a Irán es evidente en esta aceleración de actividades. El desarrollo sugiere una planificación activa para una posible confrontación militar. Se especula que estas acciones buscan disuadir a Irán o prepararse para una acción más contundente. La situación genera preocupación internacional debido a las posibles consecuencias de un conflicto en la región.