La Casa Blanca ha expresado optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo nuclear con Irán, anticipando su aceptación tanto por Teherán como por Israel. El presidente Donald Trump, aunque crítico con la cobertura mediática estatal iraní, ha manifestado interés en una negociación. Sin embargo, la administración Trump ha dejado claro que no se contempla la liberación de fondos iraníes bloqueados ni la flexibilización de las sanciones existentes como parte de cualquier acuerdo. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha insinuado la existencia de un marco para las negociaciones, aunque no ha detallado sus términos. Esta postura estadounidense busca limitar el programa nuclear iraní a cambio de nada más que un compromiso de no proliferación. La situación se desarrolla en el día 106 del conflicto en Irán, aunque el texto no especifica la naturaleza de dicho conflicto. La incertidumbre persiste debido a las declaraciones contradictorias y la falta de detalles concretos sobre las propuestas.