Liberia ha anunciado que recibirá a deportados venezolanos y cubanos, parte de un acuerdo implementado durante la administración Trump. Según declaraciones oficiales, los deportados serán tratados "como invitados" en el país africano. Esto significa que, aunque deportados, se les permitirá la libertad de movimiento y la opción de abandonar Liberia cuando lo deseen. El acuerdo ha generado controversia debido a la situación de vulnerabilidad de los deportados y la capacidad de Liberia para brindarles el apoyo necesario. No se especificaron detalles sobre el número exacto de deportados ni las condiciones específicas de su estadía. La decisión de Liberia refleja, según algunos analistas, una estrategia para fortalecer lazos con Estados Unidos. El futuro de estos individuos y su posible reinserción en otros países sigue siendo incierto.