El presidente Donald Trump minimizó este viernes las preocupaciones sobre las condiciones de vida y la salud mental de los militares a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en la región frente a Irán. Al ser preguntado por periodistas si las familias estaban preocupadas por la situación, Trump respondió negativamente, afirmando que “no lo están”. Descartó también la idea de que el buque haya estado desplegado por un período excesivo, indicando que “no, no, no, ni por mucho”. El USS Abraham Lincoln lleva nueve meses en el mar y está próximo a ser relevado. Las declaraciones de Trump contrastan con posibles inquietudes sobre el bienestar de la tripulación durante su prolongada misión. La administración Trump continúa mostrando una postura firme frente a Irán en el Golfo Pérsico.