El presidente estadounidense, Donald Trump, pronunció un discurso en Dakota del Sur en vísperas del 4 de julio, Día de la Independencia. El discurso se caracterizó por un fuerte tono partidista, instando a “derrotar rápidamente al comunismo”, en una clara alusión a ciertos políticos del partido Demócrata. Los medios de comunicación estadounidenses describen el evento como un calentamiento para las elecciones de medio término de noviembre. La retórica utilizada sugiere una intensificación de la polarización política en el país. El discurso se produjo en un momento de creciente tensión política en Estados Unidos. Analistas sugieren que Trump busca movilizar a su base de votantes de cara a los comicios. La celebración del 250 aniversario de la independencia sirvió de escenario para esta manifestación política.