El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha respondido a las críticas de los demócratas sobre el conflicto con Irán. Tras un ataque iraní que resultó en la muerte de soldados estadounidenses, Trump decidió ignorar los cuestionamientos directos. En su lugar, el mandatario recurrió a la técnica del whataboutismo para desviar la atención. Para defender su postura, señaló que hubo un número mucho mayor de bajas en guerras anteriores. Específicamente, mencionó los conflictos ocurridos en Vietnam y Afganistán como puntos de comparación. Con este argumento, intentó minimizar la gravedad del enfrentamiento actual y silenciar las críticas internas. De este modo, el presidente evitó profundizar en la estrategia militar actual frente a Irán.