El expresidente Donald Trump afirmó que nunca se disculpará por el aumento en los precios de la gasolina y el diésel, según informó CNN. Trump justificó esta situación argumentando que sus acciones contra Irán fueron necesarias. Sugirió que si los consumidores pagan más por el combustible, es para contrarrestar a un país que considera el principal patrocinador del terrorismo. La declaración de Trump se centra en su confrontación con Irán y su impacto en el mercado energético global. No ofrece soluciones ni muestra preocupación por el impacto económico en los ciudadanos. En esencia, defiende sus políticas como una medida de seguridad nacional, a pesar del costo que implican para el consumidor. La postura de Trump refleja una línea dura frente al gobierno iraní.