Los precios del petróleo han registrado una nueva caída significativa tras la firma de un acuerdo impulsado por Donald Trump. El objetivo principal de este pacto es lograr la reapertura del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica para el suministro energético global. Como parte de los compromisos asumidos, Washington acordó suspender las sanciones impuestas al sector petrolero. Asimismo, el acuerdo facilita la liberación de un fondo de reconstrucción valorado en 300.000 millones de dólares. Esta medida busca estabilizar la región y asegurar el flujo de crudo hacia los mercados internacionales. La noticia ha generado una reacción inmediata de optimismo en los mercados, reduciendo la tensión sobre la oferta. En consecuencia, la presión a la baja sobre los precios se ha intensificado.
