El expresidente de EE. UU., Donald Trump, calificó como un acto "vergonzoso" los recientes ataques de Ucrania a las refinerías de petróleo en Rusia, en un momento de altos precios de la energía en el mercado global. Trump había anunciado previamente que Rusia y Ucrania habían llegado a un acuerdo para un cese al fuego en el sector energético, algo que ni Moscú ni Zelenski confirmaron inicialmente. Zelenski había mostrado disposición a adherirse al acuerdo si Rusia lo aceptaba, tras lo cual detuvo temporalmente los ataques aéreos. Sin embargo, tres días después del anuncio de Trump, Zelenski reanudó los ataques, incluyendo uno a una planta de Rosneft al sureste de Moscú, crucial para el suministro de combustible a la capital rusa. Trump lamentó que estos ataques solo eleven los precios del petróleo, añadiendo que Zelenski está atacando instalaciones de diésel necesarias tanto para EE. UU. como para el resto del mundo, sin ofrecer ayuda global. Tras el anuncio de Trump sobre el cese al fuego, Rusia intensificó sus ataques a la infraestructura energética ucraniana, dejando sin electricidad a cientos de miles, lo que llevó a Zelenski a expresar su "agotamiento" en una entrevista con el Financial Times.