Los enfrentamientos entre Israel y Líbano continúan este domingo, intensificando la inestabilidad regional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su frustración y enojo hacia el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por el fracaso de un acuerdo de paz que se esperaba firmar en breve. Trump había planeado mediar en un acuerdo que pusiera fin a las hostilidades, pero los recientes ataques han complicado significativamente las negociaciones. La situación actual pone en duda las perspectivas de una resolución pacífica a corto plazo. El intercambio de disparos entre ambos países persiste, generando preocupación internacional. La crítica de Trump a Netanyahu refleja la decepción de la administración estadounidense por la escalada del conflicto. Se desconoce el futuro de las gestiones de paz tras este revés.
