El presidente estadounidense Donald Trump declaró este miércoles que no prevé un conflicto entre Israel y Turquía mientras permanezca en el cargo. Justificó esta predicción en su relación personal con el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, afirmando que existe respeto mutuo entre ambos líderes. Trump expresó su confianza en que Erdoğan no tomará acciones hostiles hacia Israel debido a esta relación. La declaración se produjo en un contexto de crecientes tensiones regionales y preocupaciones sobre posibles enfrentamientos. No se especificaron detalles adicionales sobre las circunstancias que podrían desencadenar un conflicto, pero Trump enfatizó su papel como factor disuasorio. La afirmación subraya la importancia que el mandatario otorga a las relaciones bilaterales en la política exterior.