Donald Trump ha insinuado la posibilidad de remover a Kimberly Guilfoyle de su puesto, manifestando su descontento con su desempeño. El expresidente no descartó una destitución, dejando abierta la puerta a cambios dentro de su equipo. Esta declaración surge en medio de especulaciones sobre la reestructuración del círculo cercano de Trump. La situación de Guilfoyle se encuentra actualmente en evaluación, según fuentes cercanas al exmandatario. Trump no especificó las razones concretas de su insatisfacción. La decisión final sobre el futuro de Guilfoyle se tomará en los próximos días. Esta noticia genera incertidumbre dentro del entorno político y mediático de los Estados Unidos.