El expresidente estadounidense Donald Trump acusó al senador Marco Rubio de trabajar para someter a la Corte Penal Internacional (CPI) a su control. Según Trump, el objetivo de Rubio es defender al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, conocido como “Bibi”, y a otros individuos. El secretario de Estado de EE.UU. criticó duramente a la CPI, calificándola de "muy arrogante" e "ilegítima" por reclamar jurisdicción sobre estados que no son miembros. Estas declaraciones surgen en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y la CPI, especialmente en relación con posibles investigaciones sobre crímenes de guerra cometidos en territorios palestinos. La administración Trump ya había expresado anteriormente su oposición a la CPI y había impuesto sanciones a sus funcionarios. La controversia subraya la fuerte defensa de Washington a Israel y su oposición a la jurisdicción internacional en ciertas áreas.