El expresidente estadounidense Donald Trump afirmó que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, le “rogó” por una fotografía durante un reciente encuentro en la cumbre de la OTAN. Meloni ha desmentido rotundamente la declaración de Trump, calificándola de “pura invención”. La controversia ha generado tensión entre Roma y Washington, aunque ambas capitales buscan minimizar el impacto diplomático. La versión de Trump sugiere una dinámica de poder desigual en su interacción con Meloni. Por su parte, la oficina de la primera ministra italiana ha emitido un comunicado negando cualquier petición de este tipo y acusando a Trump de difundir noticias falsas. Este incidente se produce en un momento delicado para las relaciones transatlánticas, con desafíos geopolíticos en curso. La situación plantea interrogantes sobre la veracidad de las declaraciones públicas de figuras políticas prominentes.
