El presidente Donald Trump ha prometido declarar el Estrecho de Ormuz como territorio estadounidense tras una supuesta victoria sobre Irán. Durante un evento político en Nueva York, Trump afirmó con una sonrisa que hará este anuncio pronto, aunque la seriedad de la declaración es incierta. En respuesta, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Garibabadi, declaró que Teherán no cederá a las amenazas o engaños de Washington y que el control de la estratégica vía marítima se abrirá o cerrará según los deseos de Irán. El conflicto se intensificó después de que Trump iniciara una guerra contra Irán en febrero, buscando destruir su programa nuclear e instigar levantamientos internos. El control iraní del Estrecho de Ormuz prolongó el conflicto, llevando a un bloqueo naval estadounidense y a la interrupción del flujo de carga hacia los puertos iraníes. Trump también solicitó a los estadounidenses que toleren un ligero aumento en los precios de la gasolina, justificándolo como un costo necesario para evitar que un país “muy, muy malo” obtenga armas nucleares, y aseguró que su actuación beneficia al mundo.