Durante una visita a una nueva biblioteca, Donald Trump sorprendió al declarar haber tenido una “conversación” con Teddy Roosevelt. El expresidente hizo esta afirmación mientras observaba una estatua de Roosevelt en el recinto. Aunque la conversación fue, naturalmente, unilateral, Trump interactuó con la figura de cera como si estuviera viva. El incidente ha generado controversia y atención mediática, destacando la peculiar interacción del exmandatario. Algunos interpretan el momento como una excentricidad inofensiva, mientras que otros lo ven como un ejemplo de desconexión con la realidad. La anécdota rápidamente se viralizó en redes sociales.