El presidente Donald Trump deseó suerte por teléfono a los jugadores de la selección estadounidense de fútbol antes de su partido inaugural en la Copa del Mundo contra Paraguay. La llamada tuvo lugar previo al comienzo del encuentro, buscando motivar al equipo nacional. No se detalló el contenido específico de la conversación más allá del deseo de éxito y la afirmación de que tienen “una buena oportunidad de ganar el título”. Este gesto se produce en un momento de creciente interés por el fútbol en Estados Unidos, especialmente de cara a la organización conjunta de la Copa del Mundo en 2026. La acción del presidente busca capitalizar el fervor deportivo y mostrar apoyo a los atletas estadounidenses en la competición internacional. El partido contra Paraguay marcó el inicio de la participación de Estados Unidos en el torneo. La iniciativa de Trump ha generado atención mediática tanto en el ámbito deportivo como político.