El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su preocupación por el estado del Reflecting Pool en Washington D.C., poco después de su reciente renovación. Se han detectado problemas como pintura descascarillada y la proliferación de algas que tiñen el agua de verde. Trump ha solicitado identificar a los responsables de este deterioro prematuro. La situación representa una imagen negativa para la administración, considerando la inversión realizada en la restauración del monumento. Las autoridades investigan las causas del daño, sin descartar actos de vandalismo. El incidente ha generado críticas y cuestionamientos sobre el mantenimiento de los espacios públicos emblemáticos de la capital estadounidense. Se espera un informe detallado sobre el alcance de los daños y las medidas correctivas a implementar.