Jackson Lahmeyer, un pastor evangélico con el respaldo del expresidente Donald Trump, competirá en una segunda vuelta para obtener un escaño en el Congreso por Oklahoma. Lahmeyer ha generado controversia por sus declaraciones sobre el origen judío del Anticristo y sus advertencias sobre la supuesta intención de musulmanes de imponer la ley sharia en Estados Unidos. A pesar de estas posturas, el candidato se ha declarado un firme defensor de Israel. Su oponente en la segunda vuelta es un conservador más tradicional. La contienda se centra en las diferencias ideológicas dentro del Partido Republicano y el impacto de las declaraciones polémicas en el electorado. Los resultados de la primera vuelta indican una división en el apoyo dentro del partido.
