El expresidente estadounidense, Donald Trump, participa en la cumbre del G7 en Francia, donde se reúne con líderes europeos. Su agenda incluye una cena en Versalles con motivo del 250 aniversario de las relaciones entre Estados Unidos y Francia. A pesar de la coincidencia con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en el evento de la OTAN asociado a la cumbre, no se ha programado un encuentro bilateral entre ambos. La presencia de Trump genera expectativas sobre su postura en temas clave de la agenda global. La cumbre se centra en desafíos económicos y de seguridad internacional. Se espera que las conversaciones aborden temas como el comercio, el cambio climático y la situación en Ucrania, aunque sin una discusión directa entre Trump y Zelenski. La ausencia de una reunión bilateral podría interpretarse como una señal sobre la relación entre ambos líderes.
