El presidente estadounidense Donald Trump criticó duramente a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, el sábado 10 de octubre. Trump declaró que es momento de que Ucrania "tenga un nuevo presidente", expresando su descontento con el liderazgo actual. Además, condenó los ataques ucranianos contra infraestructuras de hidrocarburos en Rusia. Estas declaraciones llegan en un contexto de tensiones continuas entre Rusia y Ucrania, donde Estados Unidos ha sido un importante proveedor de ayuda militar a Ucrania. La postura de Trump sugiere una posible reevaluación de la política estadounidense hacia Ucrania bajo una futura administración suya. Sus comentarios han generado controversia y debate internacional sobre el futuro del conflicto y el papel de Estados Unidos en la región.