El expresidente estadounidense Donald Trump criticó duramente al líder laborista británico, Keir Starmer, tras anunciar su dimisión. Trump afirmó que Starmer se había perjudicado a sí mismo en temas clave como la energía, la inmigración y la relación con Estados Unidos. Las declaraciones, realizadas desde Washington, sugieren una desaprobación de la gestión de Starmer en estas áreas. No se especificaron detalles concretos sobre las políticas que motivaron la crítica de Trump. La reacción del expresidente se produce en un momento de transición política en el Reino Unido. Analistas sugieren que la crítica podría ser un intento de influir en el futuro liderazgo del Partido Laborista. La renuncia de Starmer abre un período de incertidumbre para la oposición británica.